ROMYNA MONTIEL | ALEJANDRA PIZARNIK O DIARIO DE UNA SUICIDA

ROMYNA MONTIEL | ALEJANDRA PIZARNIK O DIARIO DE UNA SUICIDA

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Cómo no buscar el camino hacia el encuentro amante, entre tu voz y las palabras. Pareciera que ellas vienen hacia ti, te contemplan, se enamoran y se deslizan de tu lengua al pecho y de allí al viento. Diría que te sedujo la muerte, como a mí me seduce a veces, cuando del cuerpo se vacían las apetencias y la cabeza se inunda de memoria. Quizá es el exceso de memoria, lo que nos arrebata el deseo de vivir.
Alejandra, encontrarnos es como mirarme en el espejo del infortunio. Yo leo muerte y soledad. Te leo, te leo en muerte desolada. Te leo muerta y te leo sola, hundida en las fauces de los perros del desconsuelo.
Te preguntaría si para ser poeta hay que tener el cuerpo lleno de melancolía.
Si para la poeta el cuerpo basta y su melancolía.
Si el cuerpo es poeta.
Si la poesía basta.
Si de melancolía se llena el cuerpo.
Sí, te preguntaría.
Para saber cómo, Alejandra, se deja un mundo negro, cubierto de palabra incandescente.
¿Cómo abandonas el mar que te esperaba?
¿La tierra que te escuchaba?
¿El viento que te aullaba?
Alejandra,
hay que tener coraje para irse.
Para renunciar al alba, a los pájaros y las estrellas.
Al aroma de mamá y sus palabras sabias, pero quizá ignorantes de ti.
Alejandra,
para entrar en tu memoria hay que hacerlo descalza, en silencio.
 

                                      
 

Romyna Montiel es originaria de Toluca, Estado de México, ha expresado su pasión artística como actriz de teatro y danza. En la escritura integra el Taller Literario de la Revista Norte/Sur. Ha participado con cuentos y poemas en la Antología Literaria “Llama de amor viva”, de reciente aparición.

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