CONSUELO NIETO ORTEGA | SELECCIÓN

CONSUELO NIETO ORTEGA | SELECCIÓN

Comparte:


 
A veces no me encuentro
y busco entre los escombros de mi patio trasero,
a veces no estoy
y las letras/certezas se me disuelven
se hacen eco
 
eco.
 
A veces me voy
y me trato de arrancar algo del pecho
pero la angina me corta el vuelo
entonces transito el vacío infinito
siempre lo toco con la punta de los dedos
 
de los dedos.
 
A veces no soy yo
y un ave gris me transmuta por dentro.
Siempre soy yo
un ave gris que transmuta al centro.
 
Me apellido miedo
me caben 348 balas en la boca
a veces ya no quiero nada
y me escupen los monstruos adentro
 
por dentro.
 
 
Poema inédito, 2021.
 

 
Parabrisas
 
            ¿Quién soy?
Y te acuestas en el diván que apesta a enuresis de dos o casi tres infancias
            ¿Qué soy?
robadas,
           ¿A dónde voy?
te preguntas,
mientras una mosca rabiosa golpea su probóscide contra el cristal
del otro lado se sugiere un atardecer menos atribulado
con menos ambiciones que esos títulos ajustados tan metódicamente en la pared.
 
 
Construyendo una torre finita de naipes que la sociedad va a soplar,
pagando la cuota para una caquéctica seguridad social
tenemos litros de ciudad escurriendo por los dedos
                                                ¿no te pasa que se te pasa la parada por cuestionarte los recovecos de la Ruta Terminal?
Te reclinas en el respaldo del autobús que ha hecho las veces de servilleta para onanistas y diarreicos que nunca alcanzan a llegar
                                                                                                                                                       (impuntuales) miras el paisaje distorsionado a través de un cristal navajeado
que reza los amores eternos de la “otra sociedad”
                                   con grasa de epidermis cansadas,
                                          con saliva de los que cabecean antes de bajar.
                                                                                                                                              Piensas.
                                                                ¿Qué está pasando?
Y el lenguaje incluyente se te mete hasta el culo,
                                   cule,
                                        culx
y te revienta doce años de español público en la jeta,
vas, te metes en el café de la esquina porque bohemio
te zampas un mal grano medio frío según orgánico,
según apoyas lo local
y es una mentada de madre tu escueto concepto de capitalismo.
 
No, no nos queremos ver existencialistas,
que salimos sobrados, sobres de fenilalanina,
no es que seamos nihilistas porque nos tatuamos “Recomenzar” en una nalga,
“empezar de cero” en la cara interna del índice derecho,
tampoco fatalistas por mancharnos de opiniones los dedos.
 
                                                                                   ¿Preguntar?
 
Esta mayéutica se ha vuelto un lujo/vicio de pretenciosos y pendejos,
que si en redes tejes un manojo de desconciertos,
que los pulgares,
los corazones,
los seguidores,
amigos entrañables que nunca conoceremos mientras nos volvemos añejos.
La necesidad mediática,
la terapia postraumática,
las pastillas para la irrealidad,
los amoríos ultraindependientes donde no pasa nada,
nada.
 
 
¿Qué te ha dejado la sesión de hoy?
¿Cómo te sientes al respecto?
Nos vemos la próxima semana.
Cuando salgas deja el consultorio abierto.
 
 
Del dossier de poesía “Pasavante”
Grafógrafxs, 2020.
 

 
TIC TOC
 
9:04 horas de la mañana de un martes, un martes concurrido, un martes de trabajo, de la mañana.
 Obsesivo
 Compulsivo
Si es un ritual la constante del orden medido, el orden, medido, del orden desmedido. ¿Dónde está el botón de apagado/encendido?
                        Obsesivo
 Compulsivo
Nuestro compás mental que repite la misma canción, la misma de ayer, la misma de hoy, en dos semanas el olvido, repetitivo.
 
El reloj de muñeca que se traga los minutos con un segundero que se disputa coreico hacia donde habría de proceder, por delante y al revés. Que marca los minutos para el baño, el arreglo, las imperfecciones insultantes frente al espejo, uno a uno el quitar lo bascoso del cuerpo.
                                    Obsesivo
                                               Compulsivo
Veo su sonrisa una vez más, dos, tres, no sea que se me vaya a olvidar, que no se olvida, que se me va.
 
Doblo la servilleta en el cuadro imperfecto, la falta a la realidad, su falda con una línea de más; terrorismo de las industrias poco comprometidas, no encajamos ni en sus esquinas, no encajamos así como mis ganas en sus medidas, no encajan, no hay maldita simetría.
 
Tomo dos sorbos, una mordida, limpio las comisuras, la hora cada tres segundos exactos, otro sorbo, contando  la cantidad de personas que pasan como transeúntes habituales por la vida.
 
Dos mujeres enfrente, tres jóvenes en la esquina, un señor con barba de tres días, o cuatro. Dos sorbos. Una mordida.
                                    Obsesivo
 Compulsivo
 
Cada cuando, de vez en vez, de vez en cuando, cuando te tapas los ojos y aun así me ves. Cuentas con ahínco mis lunares y yo limpio con alcohol tu tanto estridor. Los mililitros exactos, el miedo aforado en cada café.
 
Replanteo el orden cósmico y abstracto de la habitación que me guarda cuando dejo de ser el juguete, en los colores de mi poca claridad, en el alfabeto que sesea y me habla hacia atrás, en tamaños de mi amorfa inhumanidad, y camino, camino más, en círculos exactos que me revientan la pi en la cara.
 
 Dando vueltas sobre los talones
 Dando vueltas
 No mires atrás
Obsesivo
            Uno
Compulsivo
 Dos
Y no va a regresar
 No va a regresar
 Cierra con llave
 Cierra la puerta de atrás
Un centímetro de ventana
Dos centímetros de paz
 Paz
Obsesivo
Compulsivo
 Dejando tres sorbos de café enfriar.
 
 
Del libro “En la piel del Elefante”
UAEMex, 2019.
 

 
FINAL.
De ya te vas.
 
Te amo con locura porque si todo esto lo hiciera coherente, mi vida, serías el precipicio, el abismo, casi la muerte.
Ya te vas de mis letras, de los adentros que salen en forma de estalagmitas, tú siempre abajo, te creo si vienes y me insinúas que me amaste; te me vas de los mensajes nunca enviados a media noche, a la una de la mañana, a las dos, en tus guardias, en mi guarida, en párrafos interminables de medicina para el cuerpo (jamás meternos con el alma porque no existe, ergo no se le escribe a menos que alguien se pueda sentir poeta. Semejante errado. Aberrado). Ya te vas, prometo no escribirte más, por mí, por no alimentar tu insensata vanidad, para que te sepas olvidada, para que te me mueras de la mente, herida salada.
Sin embargo, una petición más…
 
Por favor, muérete ya.
 
Que yo ya te he matado.
 
 
Del libro “Por favor muérete ya … y de miel”
Grupo Rodrigo Porrúa, 2017.
 

 
 

Consuelo Ortega (Toluca, Estado de México, 1991). Médico Cirujano egresado de la Universidad Autónoma del Estado de México, actualmente laborando de manera particular y pública dentro de su ramo académico y en capacitación constante por un sentido de compromiso con la salud y bienestar de la gente.

Escritora y poeta con una obra publicada la cual se titula “Por favor muérete ya… y de miel” con la editorial “Grupo Rodrigo Porrúa”, un segundo título publicado con la Universidad Autónoma del Estado de México el cual lleva por nombre “En la piel del elefante”, colaboradora en la antología “Diversidad(es): Minificciones alternas” siendo la primera antología mexicana con temática LGBTTTI, colaboración como poeta en el dossier “Pasavante” de la revista de literatura Grafógrafxs de la Universidad Autónoma del Estado de México, participante de varias publicaciones en medios electrónicos. Artista comprometida con el fomento a la lectura y el acercamiento de la comunidad a las artes, participación activa en televisión, radio y medios impresos, así como en presentaciones culturales de su obra en distintas instancias incluyendo “Abril, mes de la lectura” por parte de la UAEMex, con más de mil copias vendidas de su segundo título y en movimiento constante al haber participado en la creación de reseñas literarias, en un proyecto semanal de poesía lésbica por parte de “Poesía Safística”, ponente ante 1,216 alumnos en una actividad de “Diálogos con el autor” en una Escuela Preparatoria Oficial, entre otras actividades.

Cabe destacar que su pasión por la ciencia y por las artes se ve reflejada desde edades muy tempranas con una búsqueda constante del equilibro entre las ciencias de la salud y la expresión artística a través de la literatura y en algún momento la música, inspirada en su mayoría por personajes que representan lucha, fortaleza y libertad; afecta a la lectura, a la música, a la naturaleza y en sus palabras “a las cosas simples de la vida, así como ella”, se considera una persona perfectible, con hambre de conocimiento y con ganas de comerse al mundo a puños.

Alto sentido humanitario al participar de manera activa en los programas de servicio social por parte del Colegio de Profesionistas Clínicos del Laboratorio Clínico del Estado de México A.C. , además de ser una persona comprometida, responsable y con sensibilidad ante las necesidades actuales tanto de ciencia y salud, como de índole artística. Dentro de su trayectoria y participaciones ha buscado generar un sentido de empatía, impacto y solidaridad con las personas que la escuchan y apoya fervientemente la visibilidad del colectivo LGBTTT+.

 

Síguenos